adj. Que muestra derroche excesivo y entrega desmesurada al lujo y al placer. Son impropios de cualquier gobierno esos encuentros sardanapalescos en restaurantes.
Etimología
De Sardanápalo, nombre del legendario rey asirio del siglo VII a. C. a quien se atribuye una vida dada al lujo y al vicio hasta el punto de provocar la decadencia y caída de su reino.
Alternativas: sardanapálica, sardanapálico.
Más información
• Ejemplos de uso obtenidos con CORDE: «Y que la cosa era gorda no podía ponerse en duda, porque las liberalidades del manchego casi rayaban en sardanapalescas. Por mañana y tarde no cesaba de convidar a los amigos en el café» (Galdós, El doctor Centeno [1883]); «La palabra «trufado» suena de un modo sardanapalesco para mucha gente, y, sin embargo las trufas que un buen trufado exige cuestan tres o cuatro pesetas a lo sumo» (Pardo Bazán, La cocina española antigua y moderna [1913]).
• Usó la forma sardanapálica, sardanapálico Juan Valera, por ejemplo, en Quejas de los rebeldes de Cuba (1916): «¿Dónde están los palacios, las soberbias quintas, los hadados jardines, el lujo sardanapálico y los sibaríticos deleites de los peninsulares que trajeron de Cuba todo ese dinero?».