Expresión usada para justificar una actitud dentro de un lugar o situación que se va a abandonar pronto que no se tendría si uno se fuera a quedar, especialmente cuando la salida es impuesta y la actitud es inadecuada o busca sacar algún provecho extra. Estoy imprimiendo todas mis cosas en el trabajo. Para lo que me queda en el convento, me cago dentro.
Etimología
Seguramente de alguna historia popular en la que un monje o fraile que va a abandonar el convento contra su voluntad hace caca en algún lugar inapropiado del edificio.
Variantes: para lo que me queda en el convento, cago dentro; pa lo que me queda en el convento, me cago dentro (como vulgarismo paremiológico); para lo que me queda en el convento, me cago adentro; para lo que me queda en el convento, me meo dentro; para lo que me queda en el convento, me cago adentro…
Más información
• Lo más indicado es separar el primer segmento con coma: para lo que me queda en el convento, me cago dentro (mejor y más claro que para lo que me queda en el convento me cago dentro).
• Si se usa la variante con la forma apocopada de para, lo adecuado es escribirla pa, sin apóstrofo ni tilde: pa lo que me queda en el convento, me cago dentro.
• En las zonas donde se use adentro para indicar lugar (DPD), se puede optar por la variante con esta forma: para lo que me queda en el convento, me cago adentro.
Curiosidades
• La idea de esta expresión existe al menos desde 1915, cuando en El Motín (Madrid) Cristóbal Litrán cita: «para el tiempo que he de estar en el convento, me cago dentro».
• En este refranero navarro, se recoge lo siguiente: «Para lo que me queda en el convento, ¡me gibo en los que están dentro! || Dijo un fraile que iba a “salirse” (abandonar la vida religiosa)
Otras fuentes: Coloquialmente.