v. intr. Fruncir la cara en señal de estar a punto de llorar. No me hagas pucheros, que no vas a conseguir que me apiade. Etimología Se dice que puede venir de que los mofletes se hinchan como un puchero (Covarrubias), de que los niños lloran cuando se les coge por las orejas como a un puchero o de que…