Término usado por Gerardo Diego (1896-1987), en un discurso pronunciado en homenaje a Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) en el Ateneo de Madrid en 1963, con el significado de ‘capacidad de ver con hondura y profundidad’ siguiendo el modelo de clarividencia: «Porque Ramón, que empezó escribiendo El libro mudo y predicando sus anarquistas siete palabras, empezó por donde otros ahora querrían terminar, cuando el verdadero camino sano y normal es el suyo, el de ir hacia la clarividencia y la hondividencia y llegar al centro de la poesía que es la vida sorprendida y por sus mil partes cercada y conquistada».
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• Como adjetivo para el que posee esta capacidad, se puede usar hondividente.