La península de las casas vacías

Novela del escritor español David Uclés (Úbeda, 1990) publicada en 2024.

Por qué se llama así

El libro trata sobre la Guerra Civil en la península Ibérica, incluido Portugal (conviene tener en cuenta que, como advierte el narrador, hay que tratar el libro no «como fuente, sino como ficción histórica»). En algún momento, se dice: «Se trata de Albacete. Va a ser bombardeada. ¡Como sigamos así, no va a quedar nada! Una península de casas vacías». Y, en el capítulo 75, llamado precisamente «La península de las casas vacías», dos personajes hablan de cuántas han quedado ya así; tras hacer un recuento aproximado, uno acaba diciendo: «—Alrededor de un millón trescientas mil casas vacías».

Palabras interesantescalamonazos ‘golpes en la cabeza’, janduleses (habitantes de Jándula, «trasunto de Quesada», en Jaén); petricor; bambolá (de bambolada ‘golpe fuerte, ráfaga de viento’; a pimpirinetes ‘a hombros’; chuza («flor autóctona […] que tenía la peculiaridad de enfriar lo que tocaba [«salvo el vidrio y la arena»] y que los médicos usaban para anestesiar»); gachamiga (plato tradicional del sureste de España parecido a las gachas); éuscaro ‘vasco’; leyista ‘que lo juzga todo, que sabe de todo’; es peyorativo); agurullao ‘enrollado hacia dentro, como hecho una bola’; pah (onomatopeya de disparo); josú (interjección de sorpresa o reprobación); cedista ‘de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas)’; subastado (juego de cartas); estezonazos (‘rasponazos’; de estezón); antihélix (parte del pabellón de la oreja; también antélix o antehélix); canguesa ‘de Cangas del Narcea’; cenaoscuras ‘huraño’; jaiquealmocafrelilailaablentar; chapiri (gorro militar blando, usado hoy por la Legión; se dice que de una supuesta forma francesa chaperot); austriacistas (errata o error puesto en boca de personaje por austracistas); farraguas (‘persona desaliñada’); jarapales (‘faldones de la camisa, talles’); salazarista (‘relacionado con António de Oliveira Salazar o defensor de sus ideas y el salazarismo’); ajocano (comida de cabreros); escarapuche (especie de ensalada con sobras); aceitunazo (golpe dado con una aceituna); pitusa (nombre coloquial o familiar del pene); gachurreno («tortilla sin huevos, con harina y patatas»); poumista (‘del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista)’); lampedusiana (‘que sigue la idea de cambiarlo todo para no cambiar nada’, igual que gatopardesca); frailero (tipo de contraventana); trabucairepotamóquero (tipo de jabalí); iberohablantes (‘hispanoblantes’, siguiendo el cambio de denominación en la obra de España por Iberia para incluir Portugal en la guerra); frascuelistas y lagartijistas (‘seguidores de los toreros Frascuelo y Lagartijo, respectivamente’); horeros (seguramente, manecilla del reloj que da la hora); talasémicos (‘enfermos de talasemia’); mearrica (diminutivo de mearra ‘persona debilucha’); alibombaos (en «¡Si paece que están tontizos y medio alibombaos!»); «una pumita alargada» («piedra ígnea volcánica que servía para eliminar las durezas de los codos y los callos de los pies»); gernikarra (‘de Guernica’, a partir de la forma vasca Gernika; en español, guerniqués o, en todo caso, guernicarra o guernikarra); huérfilasa traganudo (‘deprisa’, especialmente referido a comer); gollete (‘parte superior de la garganta’); paqueaba (de paquear ‘disparar un paco o francotirador infiltrado sublevado’; «el término venía de los francotiradores de las guerras de África», con origen onomatopéyico según el DLE); tiznao («además de un suculento plato manchego, era un vehículo preparado para la guerra que los trabajadores en las industrias de Catalunya y del País Éuscaro habían blindado con colchones y enormes chapas metálicas»); orcelitano (‘oriolano, de Orihuela’; de Orcellis, nombre latino de la ciudad); segureños (‘de Segura de la Sierra(Jaén)’, donde podría haber nacido Jorge Manrique, como se dice en la obra); almuco («jugo espeso y rojo [que contienen las brevas o albacoras], de un matiz intenso como los granos de una granada»).

Citas

• Las heridas graves no duelen al instante.

• Con los ojos abiertos, uno solo ve hacia delante, pero con ellos cerrados intuyes todo a tu alrededor, sea delante o detrás.

• La política era una excusa para desahogar el dolor innato y la rabia que sentía desde pequeño sin causa ni razón, orgánicos en su cuerpo.

• Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor.

• Pocos buscan el futuro en los libros.

• —La experiencia es una llama que no alumbra sino quemando. —¿Y eso? —Se lo leí a Galdós.

• José le grita al militar que ha disparado que es su hermano. […] «Un hermano no te apunta con el fusil».

• El campo es bello de lejos y poco tiempo; de cerca y constante, a veces mata.

• Aquello fue lo que la hizo adulta de golpe; no la ausencia de su hermana mayor, de sus padres o de su yaya, sino la presencia viva del horror.

• No lograba imaginarse un futuro lejos del campo de batalla, sin la licencia para asesinar al enemigo, sin tener un enemigo. Prefería enfrentarse al hombre que a sus propios demonios.

• La muerte necesita también hacer uso de la política y hoy utiliza a Franco como marioneta, aunque este piense que el que mueve los hilos es él, Dios mediante, y no el diablo.

• Miguel Delibes: «En las guerras no gana nadie, pierden todos; eso aprendí».

• Ana María Matute: «Lo peor en este mundo es sobrevivir».

Otras cuestiones lingüísticas

• Los personajes usan muy a menudo la forma desjraciao, con un grupo consonántico jr inusual en español.

• Aparece en muchos lugares de la obra la expresión los hunos y los hotros. La utilizó a menudo Unamuno en referencia a los dos bandos de la guerra, queriendo comparar la barbarie de ambos con la de los hunos de Atila. Se incluye esta cita de Unamuno, por ejemplo: «Y ahora debo decirle que, por muchas que hayan sido las atrocidades de los mandos rojos, los hunos, son mayores las de los bandos blancos, los hotros».

• En varias ocasiones, el autor utiliza la expresión hacer por donde con el significado de ‘intentar, poner los medios para conseguir algo’, como en «Haga por donde para convencerse de que la muerte ha de ser solo el principio de algo más» o «Hizo por donde para olvidarlo, o la tristeza le empañaría el hermoso paisaje». Aunque la escribe siempre sin tilde, lo más adecuado sería que la llevara por la tonicidad del dónde (como se recoge, por ejemplo, en El léxico de Bailén): Hizo por dónde para olvidarlo. En una búsqueda en CORPES, se encuentran ejemplos de Centroamérica en los que se utiliza esta expresión sin el para y también sin tilde: «Hoy se te para una mosca en la nariz y ni hacés por donde quitártela» (Óscar Aguilar Bulgarelli, Costa Rica); «Nunca hizo por donde me promovieran de grado» (Sergio Ramírez, Nicaragua). En estos casos, parece que donde sí podría pronunciarse átono, como parece ocurrir en ejemplos similares de la lengua antigua, como este de La vida es sueño de Calderón: «y si no estás reservado / de la pena y la desgracia, / haz por donde te reserves».

• En un momento, un personaje dice «Porque yo he escuchado historias a cada cual más rara» y otro le corrige diciendo: «—¡Se dice «cada cual más», no «a cada cual más»!». En el DPD (§ 6) se explica.

• Se utilizan algunos dobletes con oposición de forma en -o y en -a y viceversa saltándose las reglas de la morfología (fenómeno típicamente asociado con el habla de las madres): «—Pero Frontonia… —¡Ni pero ni pera!»; «—¡Haya paz! —¡Ni paz ni poz!».

Curiosidades

• De Quesada (pueblo real en el que se basa Jándula), también procede, como se dice en la novela, Josefina Manresa, mujer de Miguel Hernández.

Otras fuentes: Ediciones Siruela.

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