Forma explícita de femenino de duende.
Etimología
De duende y -a.
Variantes: duendesa.
Más información
• Lo normal es usar el masculino o mantenerlo invariable en femenino (la duende). Aun así, es posible utilizar el femenino duenda. También a veces se ha usado duendesa.
• Aparece usado, por ejemplo, en El río de la vida de Julio Llamazares: «—Aquí no hay duendes ni duendas —le dice en tono seco, pero respetuoso, uno de los más viejos».
Curiosidades
• Con respecto a duendesa, en Juan Ramon Jiménez y Zenobia Camprubí, Antonio Campoamor González, hablando sobre Teresa Wilms Montt, cuenta esto: «En Madrid publicará En la quietud del mármol, con introducción de Enrique Gómez Carrillo, y Anuarí, con un arrebatado prólogo de Valle-Inclán en el que la llama “druidesa”, “duendesa” y “anticristesa”».