1. n. masc. Palabra formada por segmentos de otras, generalmente el principio de una y el final de otra. En la creación actual de palabras, es normal optar por acrónimos, como «cafebrería», de «café» y «librería».
2. n. masc. Sigla que se puede leer como una palabra normal, sin deletreo. Si se lexicalizan, los acrónimos se tildan como palabras normales: «láser».
Etimología
Del griego akros- ‘pico, cima, parte extrema’ y -ónimo, seguramente porque se toma la parte más exterior (inicial o final) de distintos elementos.
(1)
• Ejemplos: almueryuno, bibliógenes.
• Para los acrónimos en los que el elemento más pequeño de los combinados se incrusta en el más largo respetándose el número de sílabas y, por lo general, las vocales de este último (como en pezqueñín o basuraleza), se puede usar el término mosqueperrismo.
(2)
• Los acrónimos se escriben en un principio en mayúsculas (ONU, VAR), pero se pueden lexicalizar y escribir solo con mayúscula en el caso de los nombres propios de más de cuatro letras (Unicef) o enteramente en minúsculas en el caso de los nombres comunes en general (var, ovni…). En estos casos, se tildan como palabras normales: Sámur, Dómund (de Domingo Mundial de las Misiones), láser.
• A veces pueden contener minúsculas sin haberse lexicalizado. Ocurre cuando no solo se toma la inicial de alguno de los elementos o cuando se toma la inicial de un elemento menor (OLE): AEMet (de Agencia Estatal de Meteorología); DiccET (de Diccionario del español total). Aun así, también se podrían escribir enteramente en mayúsculas (AEMET, DICCET) o lexicalizar y escribirse solo con mayúscula inicial: Aemet, Díccet. En el extraño caso de que solo se lexicalice una parte, pueden mantenerse las minúsculas y mayúsculas sin necesidad de guion, como en FundéuRAE.
• Ejemplos de acrónimos correspondientes a nombres propios lexicalizados: Endesa (de Empresa Nacional de Electricidad, S. A.), Cedeao (de Comunidad Económica de Estados de África Occidental), Sámur (de Servicio de Asistencia Municipal de Urgencia y Rescate).
• Los acrónimos pueden crear alguna anomalía ortográfica, como la presencia de una y vocálica en medio de palabra en un caso como pyme.
• No se deben confundir estos acrónimos con los alfónimos, que son palabras creadas con el deletreo de las letras de una sigla, como elepé.
Otras fuentes: DLE.
Un pensamiento en “acrónimo”