Obra de teatro del escritor novohispano Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639) escrita entre 1618 y 1621.
Por qué se llama así
El protagonista de la obra, García, es un mentiroso tan grande que incluso cuando dice la verdad esta es sospechosa de no serlo. En el último verso de la obra, Tristán, su criado, menciona la verdad sospechosa al explicarle por qué se ha liado todo: «Y aquí verás cuán dañosa / es la mentira; y verá / el senado que, en la boca / del que mentir acostumbra, / es la verdad sospechosa»). Y antes se habla de ella en dos momentos: «¿Qué importa que verdad sea, / si el que la dice sois vos? / Que la boca mentirosa / incurre en tan torpe mengua, / que, solamente en su lengua / es la verdad sospechosa»; «Que, aunque la verdad sabía / antes que hablarte llegara, / la has hecho ya sospechosa / tú, con solo confesarla».
Palabras interesantes: holandesco (‘al estilo holandés’; se utiliza en «holandesco follaje» en referencia al «cuello apanalado», acanalado o alechugado de un traje), cangilones (‘dobleces o pliegues del cuello apanalado’), valoncilla (diminutivo de valona ‘cuello grande que se vuelve sobre los hombros y la espalda típico de esos siglos’), ahujar (en otras versiones, ajar, quizá de agujar, como ‘hacer agujeros’ o errata por ahajar), perulero, entrevan (de entrevar ‘conocer’; en «la flor te entrevan» ‘te descubren el engaño’), disenciones (errata por disensiones).
Citas
• No ignores, pues yo no ignoro, / que un signo el de Virgo es, / y los de cuernos son tres: / Aries, Capricornio y Toro.
• Siempre por la que veo / me olvido de la que vi.
• Con mi propia mano así / el cielo mas ¿qué importó, / si ha sido porque él cayó, / y no porque yo subí?
• Para querer, / no pienso que ha menester / licencia la voluntad.
• De tanta nieve se cubren, / que Manzanares sospecha, / cuando por el Soto pasa, / que camina por la sierra.
• ¡Por Dios, que la habéis pintado / de colores tan perfetas, / que no trocara el oírla / por haberme hallado en ella! [en referencia a una fiesta muy bien descrita]
• Disimula y ten paciencia, / que el mostrarse muy amante, / antes daña que aprovecha.
• Las mujeres y los diablos : caminan por una senda, / que a las almas rematadas / ni las siguen ni las tientan; / que el tenellas ya seguras / les hace olvidarse de ellas, / y solo de las que pueden / escapárselas se acuerdan.
• Quien vive sin ser sentido, / quien solo el número aumenta / y hace lo que todos hacen, / ¿en qué difiere de bestia?
• Ahora bien, siempre tuvieron / los padres disgustos tales; / siempre vieron muchos males / los que mucha edad vivieron.
• Que es vano pensar que son / el reñir y aconsejar bastantes / para quitar una fuerte inclinación.
• Tan terribles cosas hallo / que sucediéndome van, / que pienso que desvarío. / Vine ayer y, en un momento, / tengo amor y casamiento / y causa de desafío.
• Siempre ha sido / costumbre del mentiroso, / de su crédito dudoso / jurar para ser creído.
• Que, mientras hacer espero / con vuestra mano mis bodas, / soy casado para todas, / solo para vos soltero.
• Vivo más en vos que en mí; / que tanto, desde que os vi, / en vos transformado estoy, / que ni conozco el que soy / ni me acuerdo del que fui.